Como todos sabréis hoy son días de descanso para muchos, son unas festividades en las que muchas personas se sientan a pierna suelta en el sofá con el calor de la calefacción a contemplar la típica película navideña de esta época. Si, muchos sabréis de lo que estoy hablando, nos pasamos la mayoría del tiempo tocándonos el escroto y se nos pasan las horas haciendo tareas sin fundamento. Luego llega Nochebuena y Nochevieja, y acabamos como un pavo relleno con pelo esperando a ser asado a 180ºC.
Algunos viven las navidades como antes he relatado, otros nos arrimamos al calor del ventilador del PC o del mando de nuestra querida consola y nos dejamos las retinas, día y noche, delante de nuestro querido televisor de plasma de 40". Si, hoy vengo a hablar de esos, de esos que se pasan horas toqueteando los botones de ese mando o de ese teclado y que lo único que se oye en tu casa es nuestro querido amigo eco, que nos acompaña, si es verdad que a lo único que jugáis es al último Call of Duty y ese tipo de juegos. Seguro que todos os acordareis de cuando vuestros padres os regalaban el típico juego por Navidad o la típica consola, y ahora, insensatos, o la tenéis cogiendo polvo o la habéis vendido. Seguro que tenéis la típica litera en la que tenéis vuestras consolas viejas y vuestros juegos o el armario. ¿No se te cae la cara de vergüenza? pobrecillas, cogiendo polvo, estarán oxidadas... Pero claro, las vemos y pasamos de largo porque tenemos el último videojuego de la última consola que han lanzado al mercado. Tendría que caerse la litera en tu cabeza y destrozarte los sesos como si de un sandwich de seis pisos se tratará.